miércoles, 12 de marzo de 2008

Tiempos Modernos













"Tiempos Modernos" es el título de uno de los más bellos clásicos del cine. Película dirigida por Charles Chaplin, estrenada en 1936, que suelo mostrar al inicio de cada semestre del curso de Introducción a la Ingeniería Industrial.

Solo vemos los primeros minutos en que Chaplin pierde la razón luego de una jornada laboral en una gran industria. Estas escenas son una brillante sátira de la organización proyectada por Frederick Taylor y Henry Ford.

F.Taylor (1856-1915) es el genio quien llevó las ciencias al mundo de la gestión o management, sin él no entenderíamos el concepto de eficiencia como lo conocemos hoy. Henry Ford (1863-1947) es el padre de las líneas de ensamblaje y la producción en serie. Ellos son los padres de la ingeniería industrial.

Curiosamente, muy pocos estudiantes de ingeniería industrial saben quiénes fueron estos personajes y qué representaron sus teorías para la producción y el trabajo mundial. El estudio del taylorismo y el fordismo hoy, a lo más, está relegado a asignaturas de la sociología o la historia industrial. ¿Por qué?

Por supuesto que el avance de la ingeniería industrial ha sido veloz y que en relativamente poco tiempo, nuevos y complejos modelos han llevado la eficiencia industrial a niveles insospechados y logrando beneficios para todos. El DII es un buen representante de estos logros. Pero si nos olvidamos de Taylor o Ford corremos el riesgo de creer que las organizaciones industriales han sido siempre igual, o lo que es peor, seguirán siempre siendo igual. El avance de la ciencia y la tecnología cambiaron y están cambiando el modo de concebir la producción y el trabajo, con ellos la sociedad completa.

Lejos están las imágenes y situaciones que nos muestra Chaplin; basta revisar los paradigmas empresariales modernos. En la foto aparece uno de los afamados puestos de trabajo en Google, al mirar esas fotos, podemos sentirnos orgullosos de las nuevas formas de trabajar. Pero cuidado, en los tiempos de Taylor y Ford, muchos veían en sus nuevos métodos la ansiada liberación del hombre (más eficiencia, más materialidad, menos necesidad de trabajar), dignidad para el trabajo obrero y nuevas oportunidades para la sociedad. Chaplin y millones de trabajadores vieron algo distinto.

¿Existen peligros de perder la razón en nuestras organizaciones modernas?¿En qué nivel se lograron las promesas de la ingeniería en la industria?¿Qué desterramos o qué conservamos de lo que nos muestra Chaplin?. Son buenas preguntas para empezar un curso de introducción a la ingeniería industrial

7 comentarios:

Manuel Pino dijo...

Hola Sergio..
NO he visto la película.. ¿la verán el próximo martes?.
La cosa es que esta es una reflexión que anda rondando hace tiempo.. "The economist" propuso un debate sobre la tecnología, que nosotros en Metrik abordamos como aparece en el link que sugiero a abajo.

http://www.metrik.cl/blog/2008/02/¿para-que-hacer-tecnologia/

¿Cómo desde la ingeniería somos capaces de desarrollar tecnologías, servicios, productos, que enamoren y sean objetos para el buen vivir? ¿o para productos más y eficientemente, pero que no signifique estar mayor tiempo esclavisado en más cosas?

Saludos.
Manuel

Judge dijo...

Una novedosa interpretación, no basta decir que bastante precisa, sobretodo a la hora de poner en tela, el hecho de que en esos tiempos( a los cuales retrata dicha película), se pensaba que eso era un estado benéfico de trabajo, realmente interesante, además en el presente es posible llegar a la misma locura del trab ajador interpretado por Chaplin?, yo creo que sí, pero es una locura más avanzada, si bien vemos esos lugares de trabajo de google, como país subdesarrollado lo vemos realmente genial, porque acá todavía se trata a los empleados o trabajadores como una mano de obra sustentable y no como una persona en sí. Sin embargo, ¿lo verán así los estadounidenses, como una forma eficiente de trabajar?, sin lugar a dudas que ellos son hijos de la industria(y por ende del capital), pero su costo es amplio, no en materias de trabajo sino que en materia de salud mental(poseyendo una tasa bastante considerable de suicidios, la verdad es que seguimos conservando ese afán extenso de conseguir una eficiencia completa a nivel de empresa, cuando es posible encontrar esa eficiencia en cada trabajador.
Para responder la otra pregunta se tendría que analizar en el contexto o lugar, pues es muy distinta la manera en que se pierde la razón en chile que en europa. Sólo puedo decir que aquí(en Chile) existen, a mi juicio, las locuras de nacimiento(genes, esquizofrenia) y las locuras que se adquieren(locura en sí, fuerte depresión, estrés que afecta la parte física).
Sin duda que hemos de agradecerles a Taylor y Ford por proporcionarnos el único eslabón en la ingeniería capaz de salvar al empleado de una esclavitud completa al trabajo, de no haber ingeniería industrial, todo sería producir y producir más caos, o siquiera eso. Como se dice urbanamente: "Uno no vive para trabajar sino que trabaja para vivir". Por cierto la mayoría de los juicios están basados a los paradigmas que yo tengo del mundo empresarial.

Francisco Barrientos
PD: si molesta este comentario recordad que es sólo una opinión y que su crítica constructiva hará que progrese en el tiempo.
Muchas gracias por dar este espacio para debatir o comentar

Marcelo dijo...

Que nostalgia aquellos tiempos en que se podia explotar libremente al trabajador como la pelicula............

jajajaja no mas en serio, me parece que la ingenieria industrial tiene mucho potencial por delante, para seguir perfeccionando los actuales modelos... Pero tambien hay que tener en cuenta todo lo que no podemos obtener del simple estudio de la empresa. Por ejemplo la felicidad de los trabajadores. Personalmente, no puedo estudiar sin el play al lado y un par de amigos para jugar winnin. Despues de 2 horas de estudio siempre se siente el cansancio, y nosotros a veces estudiamos hasta 8 horas seguidas. Y en la practica comprobe que un minuto de relajo me hace bien y desde que estudiamos asi nos ha ido a todos bastante bien.
El punto es que, en el "mundo moderno" retomando el titulo de la pelicula, los ingenieros de hoy y de mañana tenemos el desafio de compatibilizar el mejorar la produccion con mejorar el sentir de los trabajadores, y mas aun, creo que van intimamente ligados. Un trabajador contento es un trabajador que produce. No lo invente yo, pero si es algo en lo que creo y que a veces entre tantos numeros y analisis frios nadie nos recuerda.
Esop, piensenlo.
Marcelo Ruiz

Scelis dijo...

Francisco,
La idea es opinar y ojalá que las opiniones incomoden o molesten, eso las convierte en opiniones productivas, opiniones que abren más preguntas.
Creo que nuestra labor como ingenieros, es aumentar las capacidades del país: innovar, optimizar, crear, adaptar, diseñar, implementar, etc.
Ahora, ingenieros conscientes de que las formas de producir o de no producir, tienen efectos colaterales en las personas que van más allá del mundo del trabajo... son ingenieros que aseguraran un rendimiento sostenible en el tiempo y una mayor calidad de vida.

Marcelo,
Espero que tus recetas para trabajar mejor te acompañen siempre, es bueno ser consciente de eso y claro que trabajadores con mayor bienestar y felices son más productivos. La pregunta es cómo lograrlo, en la práctica, muchos sientes insatisfacción con lo que hace. A veces, me cuesta creer que alguien es feliz en ciertos tipos de trabajo.

Judge dijo...

Sergio
Muy interesante la propuesta del labor de un ingeniero industrial, no obstante, me surgió una duda respecto al trabajador contento, porque supongamos que hay una empresa y le ofrece LA sala de entretención en ratos libres(a todo esto en Chile), muy cierto que la moral y la alegría colectiva aumentaría, pero ¿qué pasa con aquellos que se aprovechacen de la situación?, es a mi entender que de por lo menos de 7 sujetos que trabajen en una empresa(seudo grande) 1 es bueno para aserruchar el piso, 1 es bueno para sacar la vuelta, etc. entonces en ese sentido igual sería difícil concretar, más aún, hay que considerar que en las empresas estatales esto de la entretención parece algo imposible, pues una persona de confianza me contó que en dichas empresas viven presionando al trabajador( y no es para más, si están expuestas a una presión social constante), luego ahí no se podría efectuar un cambio, aunque ahora que lo analizo..., el hecho de capacitar, a nivel de creatividad y optimalidad, podría dar buen resultado porque el estereotipo de chileno es un ser flojo en el trabajo pero a la vez un ser que busca lo óptimo para que sobre tiempo, lo que daría origen a una nueva meta para el trabajador.
Es bastante interesante la política del trabajador feliz, pero se tendría que analizar con profundidad la puerta por la cual se pueda abrir esa brecha que marca el fin de una era, por lo menos en Chile.
A mi parecer, si a alguien le gusta el trabajo no necesita otra diversión, mas, concuerdo con Sergio, hay personas que no se con tentan con ningún trabajo, y a veces son mayoría, por lo que es un tema muy importante por tratar.

Francisco Barrientos.

Pamela Bórquez Ruiz dijo...

A mi juicio no hay que irnos hacia el otro extremo, en el que pensamos que todo lo anterior está mal hecho, me parece de una inmadurez tremenda el hacerlo, el decir, que nosotros tenemos la razón y cómo se pudieron hacer las cosas así sin darse cuenta.

¿No fueron acaso adultos también, de igual capacidad mental a la nuestra, estos personajes del pasado que salieron adelante con los elementos que disponían?

Creo que las ideas del hombre masa como parte de un engranage del sistema no han dejado de existir para nada en nuestra sociedad.

Creo que a la ingeniería de la industria le queda mucho por recorrer, y ahí es donde entramos nosotros, las nuevas generaciones con nuevas ideas, con más preparación, pero como parte de este desarrollo contínuo.

Scelis dijo...

Gracias Pamela por tu comentario, es interesante y por sobretodo productiva, la ambición por el futuro respetando y conociendo el pasado.

Sergio.