martes, 13 de noviembre de 2007

Se aceptan los inmigrantes mejor calificados

El fin de semana pasado, en reconocidos periódicos nacionales, se publicaron entrevistas al novel de economía Gary Becker, recientemente galardonado por George Bush con la medalla presidencial de la libertad. Una de las áreas de investigación del profesor Becker es el mercado laboral y el fenómeno de la inmigración, en una de sus entrevistas se declara pro inmigración, pero siempre y cuando se perfeccionen los mecanismos de selección de los inmigrantes y su estado de legalidad o ilegalidad:"El principal problema es que no hay suficiente énfasis en atraer a inmigrantes calificados".

Seguramente el profesor está muy en lo cierto al decir que las economías de las naciones se verían fortalecidas si tuvieran la capacidad seleccionar y permitir el ingreso al interior de sus fronteras a los mejor preparados, y dejar fuera y ojala mantenerlos a mucha distancia a aquellos que lo son menos. Es un buen desafío ponerse desde el otro lado y pensar desde fuera de los muros de la ciudad, ¿qué pasa con los que quedan al margen?. Es valido sospechar de cualquier mecanismo de selección y preguntarse por cuáles son esas cualidades, o mejor dicho cuáles son las necesidades que dicha nación satisface con esas cualidades o competencias.

Un buen texto para entrar en profundidad en materias del trabajo, la conectividad y la exclusión, es "El nuevo espíritu del capitalismo" de los franceses Luc Boltanski y Éve Chiapello. En este texto se describe como las organizaciones modernas configuran el trabajo mediante proyectos, conformando una nueva ciudad, la "ciudad por proyectos" donde el crecimiento y la acumulación estaría dada por la red y las capacidades de los sujetos de conectarse y mantenerse empleables. En la ciudad por proyectos y en la sociedad en red los modelos de exclusión y dominación se vuelven difusos y se ocultan de la crítica, a diferencia de antaño, donde fue sencillo identificar a los culpables.

"A diferencia del modelo de las clases sociales, en el que la explicación de la miseria del proletariado descansaba en la designación de una clase (la burguesía, los detentadores de los medios de producción) responsable de su explotación, el modelo de la exclusión permite señalar una negatividad sin pasar por una acusación. Los excluidos no son las víctimas de nadie, aunque su pertenencia a una humanidad común (o a una ciudadanía común) exige que sus sufrimientos se tengan en cuenta y sean socorridos..."


La foto se tomo prestada de aquí

2 comentarios:

Luisa dijo...

Hola Sergio,
Habia leido el articulo y en verdad ni siquiera me habia detenido en este aspecto que mencionas. Creo que el analisis que haces me servira para mirar un poco mas profundo en los reportajes sobre sociedad.
Saludos,
Luisa.

Scelis dijo...

Gracias Luisa, los sistemas, sobretodo los sistemas de selección (y de certificación de competencias) han evolucionado a tal nivel, que en las naciones, las empresas, y las universidades las discusión se centra en cómo seleccionar mejor. El problema es que mientras más avanzamos en eso, más lejos están los menos competentes, los menos calificados de participar del sistema.